El mundo de los videojuegos está cambiando y se vislumbran cambios significativos en el horizonte para los empleados de Activision-Blizzard. Recientemente, el equipo de desarrollo de Mundo de Warcraftcon 500 miembros, formó un sindicato afiliado a Trabajadores de las comunicaciones de América (CWA). Este hito marca el final de un tumultuoso período de tres años caracterizado por acusaciones de acoso y abuso dentro de la empresa.
Un contexto conflictivo
La saga Activision-Blizzard comienza con grandes preocupaciones planteadas en 2021, cuando varios empleados abandonaron la empresa debido a inquietantes informes de acoso y conducta sexual inapropiada. Estos acontecimientos provocaron una importante reacción por parte de la dirección.
En 2022, la empresa resolvió una demanda por acoso sexual por 18 millones de dólares con el Comisión de Igualdad de Oportunidades en el Empleo. Esta situación evolucionó en 2023, donde otra demanda de derechos civiles en California se resolvió por 54 millones de dólares, junto con 47 millones de dólares adicionales destinados a apoyar a los empleados. Sin embargo, el acuerdo estipula que no hubo “acoso generalizado” ni “práctica recurrente de acoso de género”.
Un desarrollo esencial
En una entrevista reciente, Samuel Cooper, productor senior de Mundo de Warcraft, subrayó que la adquisición por parte de Microsoft supuso un cambio saludable en el ambiente laboral. El enfoque prosindical de Microsoft facilitó la formación de sindicatos, ofreciendo apoyo a los empleados en sus esfuerzos: “Legalmente, una empresa no puede vengarse de usted por organizarse, pero eso no quita el miedo que esto implica”.
Cooper también mencionó que las oleadas de salidas en 2021 fueron fundamentales para establecer esta unión. Los resultados de las protestas y huelgas demuestran la posibilidad de crear un cambio significativo uniendo a los trabajadores en torno a valores comunes.
Relaciones con la dirección y perspectivas de futuro
Aunque el ex director ejecutivo Bobby Kotick ha dicho que no está en contra de los sindicatos, Activision tiene un historial visible de comportamiento antisindical, incluido el hecho de no reconocer un sindicato de control de calidad en Raven Software en 2022. Esta dinámica se ha acentuado aún más por los aumentos salariales rechazados en represalia por intentos de sindicalización.
Desde la adquisición por parte de Microsoft, las relaciones entre la CWA y Blizzard parecen estar mejorando y sus representantes vienen a hablar con los empleados. Sin embargo, esta transición también ha estado marcada por despidos masivos, que afectaron a casi 1.900 personas en toda la empresa, generando preocupación entre los nuevos empleados.
En resumen, incluso si el camino sigue plagado de obstáculos, la formación del sindicato en Blizzard podría representar una nueva vida para sus empleados, ofreciéndoles una mayor protección frente a los futuros desafíos de la industria.
Fuente: www.pcgamer.com



