La polémica en torno a las modificaciones pornográficas de Skyrim generadas por IA ha generado protestas y reacciones violentas en la comunidad de actores de doblaje. Estas modificaciones utilizan clips de voz generados por IA basados en actores de voz reales de Skyrim, lo que plantea preguntas éticas y de consentimiento.
El distribuidor de mods Nexus Mods ha sido señalado como uno de los lugares donde se alojan estas modificaciones pornográficas. Sin embargo, Nexus Mods ha afirmado que el contenido de modificación generado por IA no está en contra de sus reglas, siempre y cuando no se reciba una queja creíble de un creador o titular de derechos afectado.
Un usuario de Twitter, @Robbie92_, ha puesto de manifiesto esta práctica de clonación de voz de IA en la escena de modding de Skyrim. En un documento de Google compartido por Robbie, se muestran enlaces a alrededor de 100 modificaciones NSFW que utilizan la clonación de voz AI. Aunque algunos de estos enlaces han sido ocultados por los creadores debido a problemas de permisos, muchos siguen siendo accesibles.
Esta situación ha generado preocupación entre los actores de voz afectados. Algunos de ellos han expresado su sorpresa y frustración al enterarse de que sus voces se han utilizado para contenido pornográfico sin su consentimiento. Abbey Veffer, una actriz de doblaje de The Elder Scrolls Online, ha criticado el uso de la síntesis de IA para la clonación de voz no consensuada y los mods NSFW, comparándolo con la venganza pornográfica.
Kyle McCarley, otro actor de doblaje de ESO, ha señalado las implicaciones negativas que esto puede tener para la carrera y la imagen pública de los actores. Ambos actores están de acuerdo en que la legislación es necesaria para proteger a los actores de las falsificaciones profundas de IA, y que los actores independientes no podrán detener esto por sí mismos.
En conclusión, las modificaciones pornográficas de Skyrim generadas por IA han generado controversia en la comunidad de actores de doblaje. Estas modificaciones plantean preguntas éticas y de consentimiento, y algunos actores han expresado su preocupación por el impacto que esto puede tener en su carrera y salud mental. La legislación y la acción colectiva son necesarias para abordar este problema.





