No puedo vivir en paz en esta Tierra. Al menos no sin pensar en Tears of the Kingdom. Esta enfermedad ha afectado todos los aspectos de mi vida, desde mi trabajo hasta mis relaciones y mi cuenta de ahorros. Incluso ha impedido que me vuelva rico y famoso. Tears of the Kingdom ha consumido mi vida por completo.
Conducir a la tienda de comestibles
Antes solía ser responsable de proveer comida y agua para las personas que me importan. Pero ahora, debido a Tears of the Kingdom, ya no puedo cumplir con esta responsabilidad. Un día, mientras conducía a la tienda, vi a un hombre misterioso junto a un grafiti antiguo. Me quedé perplejo al verlo parado cerca de una roca brillante y deforme. Intenté hacer un Rebobinado para montar la roca en una isla del cielo, pero me di cuenta de que todo era una ilusión. La roca era solo una roca y el hombre era solo un vagabundo. Tears of the Kingdom me ha hecho perder la noción de la realidad.
Sacar al perro a pasear
Cuando visito a mis padres en Virginia, suelo pasear al perro de la familia, Ginebra. Ella es una gran y enérgica perra que olvida que está atada a una correa cuando ve un conejo. Esto ha llevado a que mi brazo se mueva en todas direcciones siguiendo al conejo. En una ocasión, mientras paseaba a Ginebra, me pregunté cuántas rupias caerían si disparaba una flecha al conejo. Pero luego me di cuenta de que esto era solo una fantasía causada por Tears of the Kingdom. Mi brazo se separó de mi cuerpo y me di cuenta de que necesitaba hacer una verificación de la realidad.
Ir a la playa
Recientemente, mientras caminaba cerca de la playa, vi unas islas en el cielo. Pero rápidamente me di cuenta de que eran solo nubes de tormenta y que no era seguro estar en la playa. Sin embargo, ya era demasiado tarde. Mi mente estaba tan afectada por Tears of the Kingdom que busqué desesperadamente un punto verde para Ascender. Pero en lugar de eso, solo encontré un aire acondicionado goteando en mis ojos. Mis síntomas empeoraban y mi mente se perdía cada vez más en fantasías y fusiones imposibles.
La solución
Si te encuentras en la misma situación que yo, la terapia de exposición puede ser la mejor opción. Aunque nunca podré deshacerme por completo de esta enfermedad, puedo aprender a controlarla. Necesito hacer verificaciones de la realidad y recordarme a mí mismo que las fantasías de Tears of the Kingdom no son reales. Además, buscar actividades emocionantes y nuevas experiencias puede ayudar a distraer mi mente de las obsesiones del juego.
En definitiva, Tears of the Kingdom ha cambiado mi vida por completo. Ha afectado mi capacidad para llevar una vida normal y ha interferido en mis relaciones y responsabilidades diarias. Aunque no puedo deshacerme por completo de esta enfermedad, puedo aprender a controlarla y vivir una vida más equilibrada.





