Dragon’s Dogma 2: la ausencia de viajes rápidos es una fortaleza
Un viaje difícil pero gratificante
¿Eres un jugador que busca desafíos y emociones? ¡Dragon’s Dogma 2 es para ti!
El viaje rápido es una mecánica popular en los juegos modernos de mundo abierto, pero Dragon’s Dogma 2 la evita por completo. Y contra todo pronóstico, esta falta de viajes rápidos hace que la experiencia de juego sea aún más intensa.
Opciones limitadas para moverse rápidamente
Claro, existen algunas opciones de viaje rápido en el juego, pero son limitadas. Los tranvías son la solución más sencilla y asequible, pero sólo están disponibles en determinadas ciudades y sólo ofrecen dos destinos posibles. Además, son propensos a sufrir ataques, lo que puede resultar muy frustrante.
La otra opción de viaje rápido es un artículo costoso llamado “ferrystone”, que te permite teletransportarte a puntos mágicos muy raros llamados “portcrystals”.
Un mundo peligroso para explorar.
En Dragon’s Dogma 2, el mundo es grande y peligroso, y la falta de viajes rápidos muestra a los jugadores lo peligroso e incómodo que puede ser. Cada viaje fuera de las ciudades significa enfrentarte a enemigos, sufriendo daños que reducen gradualmente tu salud máxima. Sólo el descanso puede restablecer una salud óptima, ya sea en un albergue en la ciudad o en lugares para acampar en la naturaleza.
La recompensa del viaje difícil
Si bien puede parecer difícil sobre el papel, es este aspecto desafiante lo que hace que el juego sea tan gratificante. Enfrentar todos estos obstáculos, derrotar a temibles monstruos y apenas sobrevivir a los viajes más peligrosos crea recuerdos inolvidables. Estos momentos de pura adrenalina no podrían existir si viajar rápido fuera fácil.
La falta de viajes rápidos añade una dimensión a la escala del mundo, siendo cada movimiento una verdadera hazaña. Cada petición de ayuda de un local para viajar a otra ciudad adquiere todo su significado y requiere que los aventureros demuestren coraje y perseverancia.

Experiencias únicas para vivir
Cada aventura en Dragon’s Dogma 2 es única y la falta de viajes rápidos permite vivir momentos fuertes e intensos. Batallas épicas, pruebas difíciles y sorpresas inesperadas hacen de cada escapada una aventura por derecho propio.
Este no es un juego simple en el que tienes que llegar al final, sino una experiencia inmersiva y desafiante. Cada detalle cuenta, cada decisión pesa en la balanza y cada paso es una victoria en sí mismo. El difícil viaje es lo que hace que la conclusión sea tan gratificante. ¿Por qué querríamos evitar esto?
Fuente: www.gameinformer.com





