Pokémon X e Y marcaron un punto de inflexión en la serie Pocket Monster hace 10 años, introduciendo muchos cambios y permitiendo vislumbrar el futuro de la franquicia. Estos juegos ofrecieron una nueva experiencia gráfica utilizando modelos 3D y combates estereoscópicos, sumergiendo a los jugadores en la región de Kalos, de inspiración francesa. Los paisajes de este juego eran sorprendentemente bellos, con encantadores pueblos medievales, ciudades vertiginosas, verdes senderos otoñales, cuevas etéreas, montañas heladas y bosques de cuento de hadas. En definitiva, un auténtico festín visual que dejó huella.
Además de esta revisión gráfica, Pokémon X e Y han realizado importantes mejoras mecánicas. Estos juegos revelaron el nuevo tipo Fairy, la primera incorporación al sistema de tipos en 14 años. Este tipo permitía introducir nuevas criaturas encantadas y dar esta propiedad elemental a determinadas criaturas ya presentes, permitiéndoles así luchar mejor contra los dragones. Por ejemplo, Togepi ahora podría tomar un Draco Meteor sin inmutarse, mientras que Eevee podría transformarse en la elegante Sylveon, con sus cintas de colores.
En cuanto a la cantidad de nuevos Pokémon agregados esta generación, solo fueron 72, pero eso fue más que compensado por la novedad de la Mega Evolución. Este mecanismo te permitía dar temporalmente nuevas formas, estadísticas mejoradas, así como modificaciones de tipo y habilidad a ciertas criaturas. Esta característica permitió corregir el problema del poder excesivo de ciertos Pokémon y resaltar las criaturas menos utilizadas. La megaevolución aportó un toque de brillo al combate que encajaba perfectamente con la estética grandiosa de la región de Kalos. Sin embargo, la introducción de la megaevolución en Pokémon X e Y solo resalta cuánto la extrañamos hoy, en comparación con mecánicas más nuevas como Dynamax y Terastalización.
A pesar de todos estos avances y los aspectos positivos de estos juegos, también podemos percibirlos como algo ambivalente: los últimos juegos “buenos” de Pokémon y los primeros juegos “malos” de la franquicia. De hecho, a partir de la sexta generación empezamos a sentir que la serie estaba apresurada, inacabada e incluso técnicamente deficiente. Son cuestiones que se trasladaron a las generaciones más recientes, Escarlata y Violeta, que fueron muy criticadas precisamente por estos motivos. La modestia del equipo que desarrolló los juegos, combinada con un ciclo de lanzamiento rígido (incluso opresivo), fue probablemente la causa de estos problemas técnicos. Muchos fanáticos se sintieron decepcionados al descubrir que estos juegos emblemáticos de Nintendo 3DS no eran completamente compatibles con la funcionalidad de la consola.
A pesar de estos defectos, Kalos ha cumplido sus promesas en términos de estilo visual. Sin embargo, este aspecto se vio favorecido en detrimento del contenido y la jugabilidad. Los caminos parecían corredores lineales, los combates carecían de desafío (el último campeón de arena sólo tiene tres Pokémon, uno de los cuales sólo conoce tres ataques) y los personajes estaban poco desarrollados y eran olvidables. Los desarrolladores intentaron introducir una historia al estilo Stand By Me con cinco niños emprendiendo una aventura, así como una trama romántica, pero desafortunadamente estos elementos resultaron ser muy insulsos.
Uno de los ejemplos más llamativos de este aspecto inacabado es Zygarde, un Pokémon legendario que debería haber jugado un papel importante en el juego, pero fue relegado a una cueva opcional, con sólo una indicación en la Pokédex de que poseería un poder secreto cuando El ecosistema está en peligro. Por supuesto, otros Pokémon legendarios como Rayquaza, Giratina y Kyurem también fueron archivados antes de regresar en versiones posteriores, pero se suponía que Zygarde aparecería en el juego Pokémon Z, que finalmente nunca vio la luz. Esta traición a las expectativas de los fanáticos se vio agravada por la posterior revelación de las diversas formas de Zygarde en la revista japonesa CoroCoro en 2015.
Finalmente, la existencia de varios elementos enigmáticos en Pokémon X e Y se suma a la incompletitud general de estos juegos. Entre estos elementos se encuentra la misteriosa niña fantasma que apareció en un piso aparentemente normal de un edificio en Luminalia y declaró que la protagonista “no era la indicada” antes de desaparecer para siempre. Incluso consiguió una página especial en el sitio web japonés de Pokémon, dedicada a los eventos sobrenaturales del juego, pero aún no sabemos si es solo un elemento aterrador o una pista dejada por los desarrolladores del juego Pokémon Z. También hay otras ubicaciones y pistas que insinúan un mundo más grande que el que los jugadores jamás tuvieron la oportunidad de experimentar.
En conclusión, a pesar de su herencia mixta, la región de Kalos sigue siendo un misterio fascinante e inacabado en el mundo de los juegos Pokémon. Pokémon X e Y trajeron mejoras significativas en términos de gráficos y mecánicas de juego, pero también sufrieron problemas técnicos y falta de contenido. Estos juegos modernizaron la franquicia, pero también dejaron una sensación de carencia. La región de Kalos merece ser explorada y desarrollada más a fondo; esperemos que los futuros juegos de Pokémon superen este desafío de manera brillante.
Fuente: www.nintendolife.com





