¿Quieres conocer los motivos del fracaso del videojuego Hyenas desarrollado por Creative Assembly y cancelado por Sega? Hemos recopilado información exclusiva que le brindará una mirada interna a lo que realmente sucedió. Los desarrolladores descontentos se han pronunciado para exponer los problemas encontrados durante el desarrollo de Hyenas. Según estos relatos, el juego adolecía de conceptos únicos que se diluyeron para llegar a una audiencia más amplia, un cambio de motor a mitad del proyecto y una falta de una dirección clara para la visión del juego.
Comienzos difíciles
Las dificultades comenzaron mucho antes de que se conceptualizara Hyenas. A pesar del éxito de crítica de Alien Isolation, las ventas no fueron lo suficientemente buenas como para permitir la producción de una secuela. Varios miembros del equipo de desarrollo, descontentos con esta situación, abandonaron Creative Assembly. Lo que quedó del equipo tuvo la tarea de desarrollar Hyenas, que internamente recibió el nombre en código “Proyecto Keaton”.
Una falta de dirección
El concepto inicial del juego se centró en un grupo de personajes entrañables, inspirados en Firefly y Han Solo, combinados con una jugabilidad brutal inspirada en Escape from Tarkov. Sin embargo, estos conceptos se diluyeron para atraer a un público más amplio, lo que dificultó definir la dirección real del juego, y fue entonces cuando Neil Blomkamp, director y gran fan de Alien Isolation, intervino para hacer su contribución creativa. Desafortunadamente, la colaboración con Blomkamp no duró y el estudio acabó separándose de él.
Un fracaso inevitable
Desafortunadamente, el juego siguió perdiendo originalidad y se volvió banal, a pesar de su deseo de abrirse paso en un mercado difícil y saturado. En algún momento, Hyenas incluso pasó de un modelo pago a un modelo gratuito con microtransacciones. Al final, Sega decidió cancelar el juego, una decisión que los testigos creen que fue la correcta, para minimizar las pérdidas financieras. No obstante, los desarrolladores están enojados por las decisiones tomadas por la gerencia que llevaron a esta situación y resultarán en despidos en Creative Assembly.
Para concluir, la historia de las hienas es una historia de ambición excesiva pero mal dirigida. Quizás el juego podría haber tenido éxito si hubiera mantenido su concepto original y una dirección clara. Desafortunadamente, no fue así y cancelar el juego parece la mejor opción para evitar pérdidas financieras aún mayores. Esperemos que esta experiencia sirva de lección para futuros proyectos de Sega y Creative Assembly.
Fuente: www.gamespot.com





