Esports: Becas para jugadores
Los tiempos están cambiando y las becas ya no son sólo para deportistas tradicionales. La rápida evolución de la era digital ha llevado a que cada vez más universidades ofrezcan becas para jugadores de videojuegos, participando así activamente en la validación y reconocimiento de esta forma de competición.
Una transformación personal
Karlin Oei es uno de los beneficiarios de esta tendencia que ha cambiado profundamente su vida. Criado en una familia de médicos, experimentó una transformación que le cambió la vida cuando recibió una beca de 80.000 dólares por su actuación en el juego League of Legends.
Reconocimiento creciente
Actualmente, nada menos que 550 instituciones ofrecen becas para jugadores. Los expertos de la industria creen que es inevitable que los videojuegos se conviertan en uno de los deportes universitarios más populares.
Desafíos
Está surgiendo un panorama competitivo en torno a los deportes electrónicos. Los deportes electrónicos no están regulados por la NCAA, pero la Asociación Nacional de Deportes Universitarios (NACE) ha ayudado a introducir reglas en esta área.
El paso al siguiente nivel
Con la globalización de los deportes electrónicos y el enorme impacto económico asociado, las mejores escuelas buscan expandirse en esta área. Universidades como Maryville han seguido el ejemplo de Robert Morris al ofrecer becas completas para atletas de deportes electrónicos.
Varios beneficios
Los deportes electrónicos ofrecen un espacio inclusivo donde los atletas lesionados talentosos encuentran una segunda vida. Además, los retornos de la inversión de estos programas de deportes electrónicos son considerables.
Más allá de los estereotipos
En definitiva, el mundo de los deportes electrónicos es un mundo en el que las escuelas grandes y pequeñas operan en igualdad de condiciones. Esta es una atmósfera muy diferente a la típica del atletismo universitario. Los jugadores de deportes electrónicos combinan inteligencia, pensamiento estratégico y agilidad mental, lo que ayuda a romper con los estereotipos tradicionales.
Fuente: theathletic.com


