Descubre “La luz en la oscuridad”: el videojuego inmersivo que sumerge a los jugadores en el corazón de la historia de una familia judía francesa durante el Holocausto. En este juego revolucionario, ninguna victoria es posible sin importar las elecciones del jugador, ya que todos los miembros de la familia eventualmente serán asesinados por los nazis. El creador del juego, Luc Bernard, dice que este oscuro final es clave para convertirlo en una herramienta educativa efectiva.
Una audaz búsqueda de la educación sobre el Holocausto
Luc Bernard no se conforma con crear un simple juego, tiene una misión más amplia y quijotesca: enseñar el Holocausto a través de los videojuegos. Esta semana se inauguró un museo virtual del Holocausto llamado “Voces de los Olvidados” en el famoso juego Fortnite, uno de los juegos más populares del mundo, gracias al esfuerzo de Bernard. Este museo ofrece información general sobre el Holocausto, así como historias menos conocidas, como los disturbios de Tripolitania y el luchador de la resistencia holandesa Willem Arondéus.
Los videojuegos, el futuro de la educación
Para Bernard, los videojuegos son el futuro de la narración y representan la plataforma educativa ideal para el Holocausto. Según él, los videojuegos ahora son más populares que las películas y la música. Con una industria de videojuegos que genera más de $200 mil millones en ingresos anuales y una base de usuarios mayoritariamente jóvenes, él cree que los videojuegos tienen un poder educativo inmenso y poco explotado.
Obstáculos a superar
Sin embargo, la búsqueda de Bernard de usar videojuegos en la educación sobre el Holocausto también se encuentra con un profundo escepticismo. Grupos como la Liga Antidifamación notan un aumento en el antisemitismo entre los jugadores y les resulta difícil, si no imposible, hacer que un tema tan delicado como el Holocausto en los videojuegos.
El viaje de Luc Bernard
La visión de Luc Bernard sobre el uso de videojuegos en la educación sobre el Holocausto comenzó cuando descubrió la historia de su propia familia durante el Holocausto. Criado sin una identidad judía en una región pobre de Francia, Bernard se enteró cuando era adolescente que su abuela era una judía británica que había ayudado a rescatar a niños judíos en el Kindertransport durante la Segunda Guerra Mundial.
Este descubrimiento, combinado con su amor por los videojuegos, lo llevó a desarrollar su primer juego, “La imaginación es el único escape”, cuyo objetivo era sumergir a los jugadores en la mente de un niño judío durante el Holocausto. Aunque el juego fue controvertido y finalmente se descartó, Bernard nunca abandonó la idea de usar videojuegos para enseñar sobre el Holocausto.
“La luz en la oscuridad”: un juego basado en hechos reales
Con “La luz en la oscuridad”, Bernard reconsideró su enfoque y decidió crear un juego basado en hechos reales. El jugador se sumerge en la historia de una familia judía francesa durante la ocupación nazi. El juego incorpora documentos auténticos de la época y está inspirado en los testimonios de los supervivientes.
Una herramienta educativa esencial.
A pesar de las críticas y los obstáculos, Luc Bernard está convencido de que los videojuegos pueden desempeñar un papel fundamental en la educación sobre el Holocausto. Con “La luz en la oscuridad” y el museo virtual “Voces de los olvidados” en Fortnite, espera crear conciencia sobre el Holocausto entre los jugadores y fomentar una mejor comprensión de este período oscuro de la historia.
Al crear experiencias inmersivas y realistas, Bernard cree que los videojuegos pueden generar un pensamiento profundo y ayudar a prevenir el antisemitismo en los jugadores jóvenes. Es un paso audaz hacia un nuevo futuro para la educación, donde los videojuegos se convierten en una poderosa plataforma para transmitir mensajes importantes.
Fuente: jewishjournal.org





