Activision revela que desarrollar Black Ops Cold War costó 700 millones de dólares

Las recientes revelaciones sobre los costes de desarrollo de los juegos Call of Duty han puesto de relieve las colosales cantidades invertidas por Activision entre 2015 y 2020. Según Patrick Kelly, director creativo de la franquicia, cada título costó entre 450 y 700 millones de dólares, con un máximo de más de 700 millones para Call of Duty: Black Ops Guerra Fría (2020). Estas cifras, que se encuentran entre las más altas confirmadas en la industria de los videojuegos, plantean dudas sobre la rentabilidad y el rumbo futuro de esta icónica franquicia.

Enormes costos revelados

Activision ha levantado el tope de sus presupuestos de desarrollo en una demanda relacionada con el tiroteo en la escuela de Uvalde, que responsabilizó a la compañía parcialmente porque el tirador era un ávido jugador de la serie. Patrick Kelly utilizó estos presupuestos para contextualizar el éxito global de Call of Duty, precisando que el coste de Black Ops III (2015) superó los 450 millones de dólares y vendió aproximadamente 43 millones de copias.

La información divulgada por Game File destaca que estos costos no solo cubren el desarrollo inicial de los juegos, sino que también incluyen contenido adicional y actualizaciones. Sin embargo, el gasto en marketing sigue sin estar claro. La saga Call of Duty sigue generando cifras astronómicas, pero también se encuentra en medio de persistentes controversias.

La evolución de los presupuestos y las ventas

Además de Black Ops III, el desarrollo de Modern Warfare (2019) le costó a Infinity Ward más de 640 millones de dólares, con ventas de 41 millones de copias. Pero la verdadera sorpresa viene con Black Ops Cold War, cuyo costo de desarrollo estimado es de 700 millones de dólares, aunque solo se han vendido 30 millones de copias, lo que ilustra una preocupante tendencia de disminución de las ventas a pesar del aumento de las inversiones.

Según las declaraciones de Patrick Kelly en este caso legal, el desarrollo de los títulos de Call of Duty requirió la implicación de cientos de empleados. Este nivel de compromiso con los recursos humanos refuerza la naturaleza intensiva en capital de las producciones de la franquicia.

Problemas financieros en el horizonte

Estas enormes cifras revelan por qué Call of Duty sigue siendo la fuente de ingresos de Activision, a pesar de que las ventas parecen estar disminuyendo. Sin embargo, la adquisición de Activision Blizzard por parte de Microsoft y la incorporación de Black Ops 6 a Xbox Game Pass podrían revitalizar las ventas y asegurar nuevos niveles de participación de los jugadores.

A pesar de las recepciones críticas mixtas y la controversia en torno a la violencia en los videojuegos, Activision parece persistir y firmar. Los resultados económicos demuestran la resistencia de Call of Duty como producto estrella, dejando pocas dudas sobre el futuro de la franquicia en el panorama de los videojuegos actual.

En última instancia, estas revelaciones sobre los costos de desarrollo arrojan luz sobre el modelo de negocio único de Activision, que continúa invirtiendo mucho mientras espera fuertes retornos financieros, todo mientras navega en un campo en constante cambio.

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