El estudio de videojuegos Deck Nine se enfrenta a símbolos odiosos en su próximo título de la serie Life Is Strange

Recientemente estalló un escándalo en Deck Nine Games, los desarrolladores de la franquicia Life Is Strange. Se descubrieron símbolos nazis en un juego en desarrollo, lo que provocó indignación entre los equipos. Esto es lo que pasó.

Deck Nine Games: una historia tumultuosa

Deck Nine Games se fundó en 1997 con el nombre de Idol Minds. El estudio se centró originalmente en juegos de PlayStation antes de pasarse a los dispositivos móviles en la década de 2010. En 2017 nació Deck Nine, que se especializa en juegos narrativos con un enfoque particular en la franquicia Life Is Strange.

Life Is Strange: True Colors, lanzado en 2021, ha ganado numerosos premios y elogios. Sin embargo, entre bastidores, las condiciones laborales eran difíciles. Los desarrolladores denunciaron semanas de intenso trabajo, incluso malos tratos por parte de la dirección y de Square Enix, productora de la serie.

Situaciones complicadas en la Cubierta Nueve

Fuentes internas informaron de casos de acoso, sexismo, transfobia y toxicidad dentro de la empresa. Los equipos narrativos se vieron especialmente afectados, con decisiones cuestionables tomadas por el director narrativo Zak Garriss, acusado de comportamiento inapropiado y acoso hacia sus colegas.

También se destacó la tumultuosa relación entre Deck Nine y Square Enix, con una presión constante sobre el contenido del juego Life Is Strange: True Colors. Los temas diversos e inclusivos del juego fueron incluso criticados por Square Enix, que parecía reacio a la idea de un juego demasiado “gay”.

Escándalo nazi y gestión fallida

El asunto de los símbolos nazis descubiertos en el juego en desarrollo puso de relieve la mala gestión en Deck Nine. Una cultura tóxica, la presión de Square Enix y decisiones controvertidas provocaron una crisis interna sin precedentes dentro del estudio. Finalmente, después de meses de silencio, se eliminaron los símbolos y se prometió una política interna contra el discurso de odio. Sin embargo, las repercusiones de este asunto siguen siendo importantes dentro de la empresa.

Al mismo tiempo, Deck Nine tuvo que afrontar despidos y cancelaciones de grandes proyectos, poniendo en peligro su futuro. La confianza en los ejecutivos de los estudios es baja y el peso de la franquicia Life Is Strange sobre los hombros de Deck Nine es cada vez más pesado.

Fuente: www.ign.com