ESPORTS World Cup (EWC) aparece en los titulares, alimentando la controversia dentro de las comunidades de videojuegos. Financiado por el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita, este evento se percibe como un ejemplo descarado de “flujo deportivo”, destacando las crecientes preocupaciones sobre los derechos humanos en el país. Si bien los juegos como League of Legends se están preparando para este evento, Voices dicen que la forma en que la industria del juego se posiciona frente a los importantes problemas éticos.
Una controversia que se intensifica
El EWC destaca el abuso de los derechos humanos persistentes en Arabia Saudita, un país criticado por sus ejecuciones masivas y su penalización de personas LGBTQ+. Un informe de Human Rights Watch señala que más de 190 personas fueron ejecutadas en 2022, incluidos 81 en un solo día. Dichas prácticas plantean preguntas sobre la ética de la participación de la comunidad de deportes electrónicos en un evento respaldado por un esquema tan controvertido.
Otro aspecto preocupante es el tratamiento de las mujeres en el país, sujeto a un sistema de tutela masculina que les impide tomar decisiones fundamentales sin el acuerdo de un tutor. La indignación solo crece entre los defensores de los derechos humanos, quienes destacan estos principales problemas.
Reacciones en la comunidad de jugadores
La competencia League of Legends como parte del EWC comenzará el 16 de julio. Sin embargo, el streamer influyente como Christian “Iwdominate” Rivera ya ha anunciado que no se estremecerían el evento, a pesar de los tentadores incentivos financieros. Rivera subrayó su dilema moral al rechazar una oferta que considera no estar de acuerdo con sus valores.
Por otro lado, figuras como Marc Robert “Caedrel” Lamont decidieron asociarse con el evento, causando una división dentro de su comunidad. Aunque afirma que su transmisión es un espacio apolítico, muchos fanáticos disputan esta posición, alegando que ignorar las implicaciones políticas volvió a tomar una posición.
La industria del juego frente a sus responsabilidades
Riot Games, el desarrollador de League of Legends parece haber elegido una forma de alojamiento con el controvertido patrocinio saudí. La compañía permitió al EWC patrocinar su invitación de mitad de temporada e incluso organizó un descanso en el ecosistema competitivo para permitir que los equipos participen. Esta no es la primera vez que Riot ha enfrentado críticas sobre asociaciones con entidades sauditas, como durante su intento de colaboración con Neom en 2020.
Si bien la inversión de Arabia Saudita en Evaport continúa creciendo, la pregunta sigue siendo: ¿hasta dónde estarán las empresas y los jugadores para obtener ganancias financieras, enfrentadas a los problemas éticos y las consecuencias de sus elecciones? La Copa Mundial de eSports sigue siendo un tema ardiente, invitando a una reflexión más profunda sobre la responsabilidad de los actores de la industria frente a los derechos humanos.
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